Percepción del esfuerzo / planificación del entrenamiento

Sobre-entrenamiento, fatiga, lesiones…son riesgos de un entrenamiento mal planificado.

Entrenar es la clave para obtener buenos resultados, pero eso no significa no cuidarnos de exceder los limites que cada individuo tiene. De ahí la importancia fundamental de planificar la actividad física de manera racional y adaptada a las condiciones de cada persona, teniendo en cuenta entre otros principios, el principio de adaptación que facilita que nuestros limites de trabajo aumenten a medida que aumenta nuestro progreso en duración e intensidad del ejercicio y con ello nuestro estado de forma y rendimiento.

En este sentido podríamos hablar del rango de esfuerzo percibido o RPE (Rating of Perceived Exertion): es un sistema de valoración de esfuerzo o intensidad realizada en nuestros entrenamientos que habitualmente podríamos establecer en una tabla de niveles del 1 al 10.

Se puede por ejemplo manejar una tabla de dos columnas tal que en la primera podemos ver la escala de niveles de RPE del uno al diez y en la segunda una descripción del esfuerzo. Para conocer exactamente el nivel de RPE que hemos aplicado en un entrenamiento, es necesario preguntar al deportista y obtener su opinión real y sincera (si miente, solo se engaña a si mismo, pero su opinión tambien es necearia).

Si añado una tercera columna con una equivalencia aproximada de los niveles aplicados a entrenamientos con cargas o pesas, puedo conocer la carga real de cada entrenamiento a lo largo de una temporada, tan solo es necesario que el deportista indique su nivel de esfuerzo y el tiempo que aplicó dicho esfuerzo cada día, de esta forma, podremos obtener una cifra de carga de entrenamiento total a lo largo de cada ciclo concreto.

Esto significa que resulta más fácil ajustar nuestras sesiones diarias o nuestros ciclos de trabajo en base también a las sensaciones que tenemos, pudiendo ajustar cada entrenamiento cuando sea necesario.

En definitiva el deporte es la mejor receta para la salud, pero siempre, y esto es lo mas importante, cuando sea aplicado a cada individuo de la manera adecuada, en la “dosis” correcta y adaptado a los objetivos realistas que un individuo puede afrontar en base a sus capacidades y a los niveles de esfuerzo (físico, fisiológico y psicológico) que su organismo puede asumir sin poner en riesgo su salud.

Javier Gómez es empresario y entrenador UEFA PRO de Futbol