SINDROME DE ESTRÉS MEDIAL DE LA TIBIA

Es causa frecuente de dolor en la región postero interna de la pierna. También se le conoce con el nombre de “espinilla dolorosa”. Es una lesión que se produce por uso excesivo, cuya causa final todavía no es perfectamente conocida. Anteriormente se la denominaba "periostitis tibial", término que no debemos usar, pues no define totalmente el cuadro que se produce en el deportista.

Tenemos que tener cuidado con no confundirlo con una fractura por fatiga de la tibia y el síndrome compartimental crónico. En la fractura el dolor aumenta a la palpación, a la percusión y con el entrenamiento. En el estrés tibial, el dolor aumenta tras un tiempo de actividad física, habitualmente tras más de 30 minutos.

Las radiografías suelen ser normales, aunque en ocasiones puede observarse un engrosamiento del hueso cortical postero interno. Aunque se pueden realizar gammagrafías óseas y/o resonancias magnéticas, el diagnóstico clínico suele ser suficiente.

El tratamiento no quirúrgico habitualmente tiene éxito, es importante regular entrenamientos (entrenamientos alternativos, corregir errores técnicos del entrenamiento y anomalías de alineación anatómicas).

Se recomiendan plantillas amortiguadoras y correctoras, especialmente en hiperpronación u otras mal alineaciones del pie. El tratamiento con ondas de choque extracorpóreas ofrece también buenos resultados.

Su pronóstico, aunque puede haber recaídas, es bueno a largo plazo y rara vez requiere cirugía para su tratamiento.

Por su cada vez mayor frecuencia, y la confusión en su interpretación, debemos considerar este proceso en los deportistas que refieran dolor en la región interna de la pierna y realizar un buen diagnostico diferencial con otros procesos como la fractura por fatiga de la tibia, que puede requerir tratamiento quirúrgico.

Dr. José Antonio Rodas Pereira, Médico especialista en Deporte